Llevo un tiempecito queriendo hacer una
New York Cheesecake, que a mi novio le encantan las tartas de queso así que decidí regalársela para San Valentín.
Besos ♥

Vamos con la receta...
Ingredientes: (para
una tarta de unos 20 cm de diámetro)
Para la base
Un paquete de galletas tipo “Digestive”
100 gr de mantequilla sin sal
Para el relleno
900 gr de queso tipo philadelphia
200 ml de yogur griego
250 gr de azúcar
3 huevos
zumo de medio limón
3 cucharadas de harina
1 cucharadita de vainilla
Para la decoración
500gr de fresas
100 gr de azúcar
zumo de medio limón
2 hojas de gelatina
3 cucharadas soperas de azúcar.
Elaboración:
Antes de comenzar
con la tarta vamos a preparar el molde para que podamos desmoldar
perfectamente la tarta.
Ponemos una hoja
de papel vegetal sobre la base del molde y le ponemos su borde,
tensando bien el papel.

Despues
podemos recortar el papel sobrante para que no estorbe

Trituramos las
galletas con ayuda de un robot de cocina o metiéndolas dentro de una
bolsa y golpeándolas con un rodillo, hasta obtener un polvo de
galleta fino.

Derretimos la
mantequilla y mezclamos con la galleta en polvo (debe quedar como
arena mojada)
Distribuimos la masa de galleta en el molde presionando bien.
Distribuimos la masa de galleta en el molde presionando bien.

Introducimos en el
congelador mientras preparamos el relleno de nuestra tarta de queso.
Precalentamos el
horno a 180º
Batimos el queso
crema con unas varillas, añadimos el azúcar, la crème fraîche (o
el yogur), la vainilla, el limón y la harina, hasta obtener una
pasta lisa.

Añadimos a
continuación los huevos de uno en uno, pero sin batir mucho, lo
justo para que se incorporen pero no coja mucho aire la masa.
Ponemos la mezcla
de queso sobre la base de galletas que habíamos preparado
previamente.

Introducimos la
tarta de queso en el horno, y horneamos 45 minutos a 180º
Una vez pasado
este tiempo dejamos la tarta de queso en el horno apagado varias
horas.

Una vez a
temperatura ambiente la tarta, la llevamos al frigorífico hasta que
esté totalmente fría (lo mejor es preparar la tarta de un día para
otro).
Mientras tanto
troceamos las fresas y vamos guardando las láminas mas bonitas.

En una cacerola
ponemos las fresas con el azúcar y el zumo de medio limón.

Ponemos al fuego
bajo y dejamos que se cocinen. Removemos de vez en cuando.

La fresa entera y
las láminas seleccionadas para la decoración las guardamos en el
frigorífico.
Cuando la
mermelada esté hecha la retiramos del fuego y trituramos bien.

Si queremos una
mermelada mas fina la podemos colar.

Con
nuestra tarta ya completamente fría, cubrimos con una capa de
mermelada de fresa.

Adornamos
con las fresas.

Ahora
ponemos las hojas de gelatinas a hidratar agua fría.
Mientras
en un cazito ponemos dos cucharadas de mermelada, 4 de agua y las 3
cucharadas de azúcar restantes.

Lo
ponemos al fuego y cuando empiece a hervir apartamos del fuego y
agregamos las gelatinas escurridas.
Removemos
para que se ligue todo y pintamos la tarta con una brocha.

Ponemos
en medio la fresa que hemos reservado para decorar y la pintamos
tambien con la gelatina, ademas de conservarse mejor podremos
“peinar” las hojitas para que quede mas mona

Dejamos
de nuevo en la nevera para que la gelatina cuaje y después ya
podemos desmoldar.

Mirad
que repeinada esta mi fresita XDDDD

Esta
deliciosa!!

