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Tarta de franchipan y melocotón

Ya estoy aquí de nuevo y esta vez os traigo una delicia que no os podéis perder porque esta buenísima y porque es muy sencilla de hacer.
Una tarta de franchipán (o frangipane) y melocotón.


Aquí en Bélgica se come muchos dulces con franchipán, no son típicos de aquí pero si que son muy comunes, normalmente llevan mermelada de melocotón o albaricoque en el fondo, debajo de la masa de franchipán, pero yo para darle un toque diferente he decidido poner el melocotón arriba y ha sido todo un acierto.



En este caso he usado melocotones en su jugo, pero podéis usarlos también naturales o cualquier otra fruta que os parezca una buena combinación con el sabor intenso de la almendra.



Yo utilicé un molde rectangular, pero no tiene que ser necesariamente así, podemos hacerlo en molde redondo o de tartaletas.




Ingredientes: (molde de 22 a 24 cm de diámetro)
  • 1 base de masa quebrada comprada o casera, tenéis mi receta AQUÍ
  • 75 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 75 gr de azúcar
  • 75 gr de almendra molida
  • 2 huevos
  • ½ cucharadita de esencia de almendra
  • 50 gr de harina
  • 2 cucharadas de leche
  • 400 gr de melocotones en su jugo (un bote grande)
  • 50 gr de almendra cruda
  • 3 cucharadas de mermelada de melocotón o albaricoque
  • 1 cucharada de agua

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180º, engrasamos y enharinamos nuestro molde.

Si queréis hacer la masa quebrada casera podéis seguir mi receta aquí, queda deliciosa y crujiente, pero también es una buena opción comprarla lista para usar ;)

Forramos el molde con la masa quebrada, pinchamos la base con un tenedor, le colocamos un papel de horno con peso encima (garbanzos, judías, arroz, etc) y horneamos durante 10 minutos, pasado este tiempo, retiramos el peso y horneamos 5 minutos mas. Reservamos sin desmoldar.

En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta tener una crema blanquecina y cremosa.
Añadimos las almendras molidas, los huevos y la esencia de almendras. Batimos hasta mezclar bien.


Añadimos, tamizando, la harina y volvemos a batir, agregamos la leche y batimos hasta incorporarla.


Pasamos la masa al molde y alisamos llegando bien a los borde y dejando la masa un poco en forma cóncava (mas alta por los bordes que por el centro) ya que subirá un poco.


Cortamos los melocotones en láminas procurando que tengan mas o menos el mismo grosor y decoramos nuestra tarta con ellos.


Picamos las almendras, no deben ser trozos demasiado pequeños, y los espolvoreamos por toda la tarta.


Horneamos durante 35/40 minutos a 180º

Una vez horneado la dejamos enfriar, en el molde, sobre una rejilla.

En un cacito o sartén calentamos la mermelada de melocotón o albaricoque con la cucharada de agua, colamos por si quedan trocitos y pintamos con ella toda la parte superior de la tarta.


Que aproveche!!


Por cierto!! El motivo por el cual ando tan perdida últimamente es este...


Si, si...ahí estoy yo en algunas de estas fotos y es que el mes que viene tengo mi primera actuación de danzas orientales y encima me estrenaré a lo grande, en Gante en un teatro bastante conocido y en el 25 aniversario de la escuela.
^_^
Y ya...ya sé que no me veis ahi, pues mira, aquí estoy....SIII!!!! No voy de negro!! Que rara me veo XDD

La cara de mi compañera esta borrosa por privacidad, pues no se si a ella le apetece que su foto este por aquí.

Aún queda un mes para el gran día, pero ya ando de los nervios con tanto preparativo y ensayo.
Ya os pondré fotos del show :)

Besos

Flan Patissier

Esta vez vuelvo a traeros otro clásico de la pastelería, el “Flan Patissier” o “Flan pastelero”


Si te gusta la crema pastelera esta tarta te va a encantar!!


Lo bueno es que le puedes añadir fresas, frutos secos, frambuesas, manzana, chocolate o coronarlo con nata...Mmmmmm!!! Hay tantas posibilidades!!


La base de masa quebrada en esta receta la he hecho yo, es muy fácil de hacer, pero si no tenéis tiempo o ganas también podéis usar las del super ;)


Ingredientes: (molde de 20 cm)

Para la masa quebrada
  • 60 gr de mantequilla sin sal muy fría
  • 175 gr de harina
  • 1 pizca de sal
  • 60 gr de azúcar
  • 1 huevo + 1 yema de huevo
  • 1 huevo batido con un poco de leche para pintar la masa.
Relleno
  • 400 ml de leche entera
  • 1 vaina de vainilla o esencia de vainilla
  • 100 gr de azúcar
  • 2 huevos + 1 yema de huevo
  • 50 gr de maicena
  • 80 ml de nata para montar

Elaboración:

Primero vamos a hacer la masa quebrada, para ello colocamos la mantequilla entre dos trozos de papel de horno y la aplastamos con el rodillo hasta tener una plancha de unos 5 mm.
Reservamos en la nevera hasta el momento de usarla.


Ponemos la harina en un bol, añadimos la pizca de sal y mezclamos.
Agregamos la plancha de mantequilla partiéndola en trocitos y haciendo migas.
Os recomiendo que siempre tengáis la mantequilla cubierta de harina, así no se pegará tanto en las manos.


Añadimos el azúcar y la mezclamos con la harina, a continuación agregamos el huevo y la yema e integramos con una espátula o rascador, también podemos hacerlo con las manos, pero es un pringue.


Una vez que los huevos queden mas o menos integrados comenzamos a amasar con las manos, debemos amasar hasta que la masa se despegue de las paredes.
En ese momento la pasamos a nuestra mesa de trabajo y seguimos amasando hasta tener una masa lisa y uniforme.


Envolvemos en film y dejamos reposar en la nevera como mínimo 1 hora, aunque lo ideal sería dejarla toda la noche.
Si tenemos mucha prisa podemos estirarla con el rodillo, envolver en film y dejar 30 minutos en el congelador.

Os dejo un vídeo que he hecho sobre este proceso.
Estoy experimentando para ver si puedo grabar algunos procesos.
A ver que os parece la idea.


Pasado el reposo, engrasamos nuestro molde (mejor si es desmontable) y enharinamos levemente nuestra mesa de trabajo y nuestro rodillo, estiramos la masa hasta que tenga el grosor aproximado de medio centímetro.
Pasamos la masa quebrada al molde y lo vamos acomodando con las manos sin estirar. Los bordes que sobren no es necesario quitarlos, en esta receta los cortaremos al final.
Dejamos en el congelador mientras nuestro horno se calienta a la temperatura de 190º.
Cuando nuestro horno este precalentado, tomamos el molde y ponemos un trozo de papel de horno encima de la masa y le colocamos peso (habichuelas, arroz, garbanzos...).


Horneamos durante 20 minutos, pasado este tiempo, sacamos el molde del horno, pinchamos el fondo con un tenedor, pintamos toda la masa con el huevo batido y volvemos a hornear 10 minutos pero esta vez sin el peso.


Una vez horneado la dejamos enfriar sobre una rejilla, sin desmoldar.

Para el relleno, pondremos nuestro horno a 180º.
Cortamos la vaina de vainilla por la mitad a lo largo y con un cuchillo rascamos las semillas.


Ponemos en un cazo la leche, la ½ del azúcar, las semillas de vainilla y la vaina y la llevamos a ebullición.

Mientras tanto en un bol batimos los huevos y la yema con la mitad restante del azúcar, añadimos la maicena (yo la tamizo aunque no es necesario), batimos hasta integrarla y, finalmente, agregamos la nata y batimos nuevamente unos segundos.


Cuando la leche que tenemos al fuego hierva, retiramos la vaina de vainilla y vertemos la leche sobre la mezcla de huevos sin dejar de batir.
Pasamos de nuevo el relleno al cazo y calentamos a fuego medio-bajo, sin dejar en ningún momento de batir hasta que haya espesado.

Pasamos el relleno a la base, podemos llenarlo hasta el borde pues el relleno solo sube un poco al final del horneado, pero luego vuelve a bajar.
Horneamos durante 40 o 45 minutos.

Una vez horneado lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla. Una vez que esté frío, con un buen cuchillo, cortamos los bordes sobrantes a ras del relleno.


Y listo!!
Espero que disfrutéis de esta tarta tanto como yo :)



Besos

Tarta de chocolate, praliné y caramelo salado

Tarta para los amantes del chocolate, para los amantes del praliné, para los amantes del caramelo salado...Para los amantísimos del dulce!!
!!¿¿A quien puede no gustarle esta combinación??!!


Receta laboriosa, tiene muchos pasos, pero no os asustéis.
Son pasos fáciles de realizar y, aunque sean muchos, se hacen bastante rápido.
Os aseguro que merece la pena, si no me creéis, mira, mira...como gotea ese corte!


(para que al corte gotee así tenéis que sacarla de la nevera unas horas antes de servir)

Podéis hacerla completa, tal cual os la presento, pero también podéis acelerar el proceso ahorrándoos algunos pasos como, por ejemplo, los dos swiss meringue buttercream distintos o la decoración de avellanas caramelizadas, hacer un buttercream en vez de un SMB, etc...


Pero yo os dejo todos los pasos por si os animáis.


Ingredientes: (molde de 16 cm)

Para el caramelo salado
  • 60 ml de nata
  • 20 gr de mantequilla
  • ½ cucharadita de sal marina
  • ½ cucharadita de esencia de vainilla
  • 85 gr de azúcar
  • 1 cucharada de sirope de maíz (Karo) o de miel
  • 1 cucharada de agua
Para el almíbar
  • 50 gr de azúcar
  • 50 ml de agua
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para el bizcocho de chocolate
  • 180 gr de harina
  • 275 gr de azúcar
  • 50 gr de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 cucharadita de café soluble
  • 6 gr de bicarbonato
  • 5 gr de levadura
  • ½ cucharadita de sal
  • 75 ml de aceite vegetal (de sabor suave y mejor que no sea de oliva)
  • 250 ml de buttermilk o 240 ml de leche entera con una cucharada de vinagre blanco o zumo de limón.
  • 2 huevo
  • 15 ml de esencia de vainilla
Para las avellanas caramelizadas
  • Avellanas
  • 50 gr de azúcar
  • una cucharadita de agua
Swiss meringue buttercream
  • 2 claras de huevo
  • 100 gramos de azúcar
  • 125 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de praliné
  • 1 cucharada de caramelo salado hecho anteriormente
Además
Crocanti de avellanas (opcional)

Elaboración:

Para hacer el caramelo ponemos en un cacito la nata, la mantequilla y la sal.
Calentamos hasta que la mantequilla se haya fundido completamente, retiramos del fuego y añadimos la esencia de vainilla.
Aparte, en otro cazo o sartén de tamaño mediano (mejor si tienen el fondo grueso) ponemos a fuego medio el azúcar con el agua y el sirope de maíz o miel, dejamos que el azúcar se funda.
Cuando tenga un color ámbar oscuro lo retiramos del fuego y añadimos la nata sin dejar de mover *, ponemos nuevamente al calor un par de minutos sin dejar de mover.


Lo quitamos del calor y lo pasamos directamente a un recipiente que aguante bien el calor. Dejamos que se enfríe para luego.

Para el almíbar ponemos el azúcar y el agua en un cacito, cuando hierva bajamos a fuego suave y lo dejamos 4 o 5 minutos, retiramos del calor y añadimos la esencia de vainilla. Reservamos.

Comenzamos con el bizcocho.
Para precalentamos el horno a 180º y engrasamos 3 moldes de 16 cm. Si no disponemos de tres moldes podemos hacerlo en uno pero el tiempo de horneado aumentará bastante.
En un bol tamizamos la harina, el azúcar, cacao, café soluble, bicarbonato, levadura y la sal. Damos además un par de vueltas con las varillas para mezclarlo todo bien.


En otro bol batimos el aceite, buttermilk, los huevos y la esencia de vainilla.
Cuando estén bien mezclados añadimos en tres tandas la mezcla de ingredientes secos y los incorporamos con ayuda de las varillas hasta obtener una masa brillante y homogénea,
Vertemos la masa en tres moldes y horneamos de 20 a 25 minutos.


Una vez fuera del horno los dejamos enfriar 5 minutos con el molde, pasado este tiempo, desmoldamos y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.

La decoración de avellanas caramelizadas es muy fácil y vistosa, os digo como hacerla, que es muy sencillo.
Pinchamos las avellanas en palitos de brocheta, con delicadeza ya que se pueden romper las avellanas. Reservamos.
Ponemos el azúcar en un cacito con una cucharadita de agua y lo dejamos a fuego medio hasta que el azúcar se haya fundido y adquirido un color ámbar oscuro.
Retiramos del fuego y dejamos que espese unos segundos.
Bañamos la avellana en el caramelo* y dejamos que gotee hasta conseguir la punta deseada.
Colocamos las avellanas en el borde de la encimera con algún peso sobre los palitos y dejamos que se endurezca el caramelo.


Si entre avellana y avellana el caramelo se vuelve demasiado espeso lo podemos calentar nuevamente un poco.

Para el swiss meringue buttercream ponemos en el bol de la batidora las claras de huevo con el azúcar.
Ponemos este bol al baño maría y batimos hasta que el merengue alcance entre 65º y 70º, si no tenéis termómetro podéis comprobar si esta en su punto tomando un poco y lo frotamos entre los dedos, si ya no se nota el azúcar al tacto es que estará aproximadamente a esa temperatura.


Retiramos del baño maría y ponemos el bol en la batidora, la dejamos batiendo hasta que el merengue este a temperatura ambiente, esto serán, mas o menos, 15 minutos.

Una vez frío el merengue cambiamos el batidor de varillas por el batidor plano, ponemos la batidora a velocidad media y vamos agregando los trocitos de mantequilla uno a uno, esperando entre uno y otro a que el anterior desaparezca.


Después de incorporar toda la mantequilla ponemos la batidora a toda velocidad y miramos como poco a poco se va formando nuestro maravilloso swiss meringue buttercream.
En un momento dado puede parecer que se corta pero no desesperes, sigue batiendo, vas bien ;)

Apartamos 1/3 de buttercream y le añadimos una cucharada de caramelo salado, batimos bien hasta incorporarlo.
A las otras ¾ partes le añadimos el praliné y batimos.

Vamos al montaje!! Por fin!!!
Nivelamos los bizcochos con una lira o cuchillo de sierra.
Colocamos el primer disco sobre el plato o stand donde vamos a servir la tarta, lo mojamos con el almíbar y le ponemos una capa de buttercream de praliné.


Cubrimos con caramelo salado y espolvoreamos generosamente con crocanti de avellanas.


Repetimos estos pasos con el siguiente disco de bizcocho.
Por ultimo colocamos el disco superior, lo bañamos con almíbar y lo cubrimos con buttercream de caramelo salado.
Decoramos con nuestras avellanas caramelizadas y...a disfrutar!!


Que si, que son muchos pasos!
Pero cuando os pongáis a ello veréis que no es para tanto ya que son cosas sencillas y bastante rápidas de hacer ;)



* Mucho cuidado con el caramelo caliente!! Quema como el napalm :(

Besos

Five shades of pink

Esta semana al la vez que es San Valentín tenemos el estreno cinematográfico mas esperadas por la mitad de la población femenina del mundo, Cincuenta sombras de Grey.


Y aunque no me guste mucho San Valentín y tampoco me encuentre entre las féminas que esperan esta película, he decidido juntarlos y rendirles homenaje con esta tarta tan rosa y acorazonada.
Vaaale, no son cincuenta sombras, pero son cinco, algo es algo XDD


La tarta esta hecha con una masa que queda blanca, blanquísima, así al añadirle color, este queda brillante.
Como “pegamento” entre capa y capa he usado ganache de chocolate blanco y esta rellena de bavarois de fresa.


Ingredientes: (molde de 16 cm)

Para el ganache de chocolate blanco
  • 150 gr de chocolate blanco picado
  • 110 ml de nata para montar
Para el bizcocho
  • 150 gr de clara de huevo (unas 5 claras) a temperatura ambiente
  • 1 huevo a temperatura ambiente
  • 60 ml + 190 ml de leche a temperatura ambiente
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla, a ser posible, transparente
  • 3450 gr de harina
  • 400 gr de azúcar
  • 1 cucharada y 1 cucharadita de polvos para hornear (tipo Royal)
  • ¾ cucharadita de sal
  • 170 gr de mantequilla muy fría cortada en daditos
  • Colorante rosa
Para el bavarois de fresa
  • 200 gr de mermelada de fresa
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 100 ml de nata para montar muy fría
  • 2 hojas de gelatina (unos 4 gr)

Elaboración:

Vamos a comenzar con el ganache porque tiene que enfriar bien para poder montarlo, para ello ponemos calentar la nata sin que llegue a hervir, retiramos del fuego y vertemos el chocolate blanco picado sobre la nata, movemos hasta que se haya disuelto totalmente.


Dejamos enfriar y cuando este a temperatura ambiente lo guardamos en la nevera.

Para los bizcochos primero nos vamos a preparar.
Precalentamos el horno a 180º.
Preparamos los cortadores en forma de corazón, uno grande que abarque casi todo el ancho de los bizcochos (16 cm) y otro pequeño para recortar el interior, en mi caso, como no tenía un cortador tan grande me hice una plantilla con un brik de leche.
Forramos también la base de nuestro moldes, en este caso no forré los laterales porque no lo veo necesario, además, se los vamos a cortar así que no pasa nada si no están perfectos.


En un bol batimos las claras, el huevo, los 60 ml de leche y la esencia de vainilla transparente. Reservamos.

En el bol de la batidora o robot de cocina tamizamos la harina, los polvos para hornear y la sal, añadimos el azúcar y mezclamos todo con el batidor plano a velocidad baja.


Cuando esté bien mezclado vamos añadiendo, uno a uno, los taquitos de mantequilla fría.


Batimos hasta obtener una especie de migas.

Agregamos la mezcla de las claras y seguimos batiendo a velocidad media hasta incorporarlas.

En este momento podemos cambiar el batidor plano de nuestro robot de cocina por el de varillas.
Añadimos la leche restante y batimos hasta tener una masa homogénea.


Dividimos la masa en 5 cuencos y les añadimos color a cada uno.
De momento uno lo dejo sin color, al siguiente le pongo 1 gota de colorante, al tercero 3, al cuarto 5 y al quinto cuenco le pongo 7 gotas. Ahora tomo un poco de la masa mas oscura y se la añado al que dejé sin color para que adquiera un muy pálido color rosa.
Yo usé colorante líquido “Neon!” de McCormick que son unos colores muy brillantes, pero podéis usar el colorante que tengáis a mano.


Vertemos la masa en los moldes y horneamos durante 20 minutos.
Una vez fuera del horno dejamos que se enfríen un poco para poder manipularlos sin quemarnos.
Desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Vamos con la bavarois!

Ponemos en remojo la gelatina.

Calentamos la mermelada con la esencia de vainilla, no hace falta que hierva pero si que este bastante caliente, la colamos para eliminar posibles trozos de fruta y pepitas y le añadimos las hojas de gelatina bien escurridas.


Dejamos enfriar en la nevera mientras montamos la nata.
La dejaremos a medio montar, no necesitamos que este completamente firme, añadimos la mermelada que ya debe estar mas o menos tibia y, con movimientos envolventes, la incorporamos a la nata.
Dejamos enfriar en la nevera hasta que tenga consistencia para usar con la manga pastelera.

Vamos a montar la tarta....ya era hora :/

Sacamos nuestro ganache de la nevera, lo montamos con la batidora de varillas y lo pasamos a una manga pastelera.


Tomamos los bizcochos y los nivelamos cortando la parte superior en el caso de que les haya salido “barriga”.
Con el cortador grande cortamos nuestros bizcochos y con el pequeño, centrándolo lo mejor posible, sacamos los huecos a rellenar, menos de la capa que irá mas abajo, que la dejaremos entera para que el bavarois no se pegue al plato.
(como veréis en la fotos mas adelante a mi se me olvidó y lo saque también, pero no pasa nada, lo vuelvo a encajar y listo)


Ponemos nuestra primera capa de bizcocho en el plato donde vayamos a servirla y la cubrimos con ganache, montamos de igual manera todas las capas.

Comprobamos que el bavarois este frío y suficientemente espeso, lo pasamos a la manga pastelera y rellenamos el interior de nuestra tarta hasta medio centímetro del borde.


Tomamos el corazón que sacamos del centro de la capa exterior y lo volvemos a encajar para que la tarta quede cerrada, cubrimos con ganache de chocolate blanco y dejamos enfriar de 4 a 5 horas.


Decoramos la tarta con el motivo que mas nos guste y lista!!

No me digáis que no es una monada!!!


Que si, que tiene muchos pasos, pero de verdad os digo, que no es para tanto, si te pones a ella (y entre tanto no te entretienes con el facebook como yo) la sacas en media mañana ;)


Besos
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